Los birmanos afrontan la catástrofe aislados del mundo por su Gobierno
Seis días después del paso del ciclón Nargis, las noticias cada vez más alarmantes que llegan de Birmania dibujan una tragedia de enormes proporciones, que la falta de asistencia y las epidemias pueden multiplicar. Y los birmanos deben afrontarla prácticamente solos, mientras su Gobierno mantiene el bloqueo del grueso de la ayuda internacional. 'Si hay una catástrofe en la catástrofe, son las autoridades birmanas', decía ayer el ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner.