Meteduras de Pata de la Prensa en Temas Médicos
Si hay algo de lo que tiene fama el idioma médico es de ser complejo, difícil y, ante todo, muy poco comprensible sin unos conocimientos previos. Bueno, más que la fama, es que realmente es así. La mayoría de palabras proceden del latín y el griego sin muchas variaciones y se construyen fusionando prefijos y sufijos a una palabra inicial. De hecho, hace bastante tiempo, se daban clases introductorias de latín en la facultad para saber manejar con más soltura la terminología y comprender por qué esa palabra se escribe así por su significado y no por otra cosa. Ese idioma, claro, supone un obstáculo para los pacientes y sin una traducción al castellano corriente, la mayoría de personas no se enterarían absolutamente de nada en cuanto a su diagnóstico y tratamiento. El problema es que, aún a pesar de las traducciones, casi siempre habrá alguna cosa que no hayan entendido o que hayan oído mal. El caso queda en una pequeña laguna de ignorancia y no suele ir más allá. Salvo si la persona se trata de un periodista, donde esa pequeña laguna se trasvasará a las pequeñas lagunas de ignorancia de los lectores, aumentando así la ignorancia global. Sigue...