¿Por qué aliviamos el picor cuando nos rascamos?
Y, ¿Por qué si nos pica y no nos rascamos o no podemos, nos empieza a picar en otras partes del cuerpo? Ambas preguntas se responden a continuación Las terminaciones nerviosas de la piel que registran el picor son superponibles a las que reciben la sensibilidad dolorosa. La característica es que son sensibles a alteraciones muy superficiales y leves de la piel. Y muy localizadas (poca extensión del agente que produce picor). Digamos que el picor un dolor pequeño y muy localizado de la piel. Al rascarnos, estimulamos esa área de la piel de forma más intensa y extendida en superficie.